Se trata de una tela muy delgadita y semitransparente que se conoce mucho por su uso en cortinas recogidas de estilo romántico, pero también se usa en moda.
Si superpones varias capas o pones otras telas debajo puedes crear efectos inesperados y únicos. Lo mejor de la nuestra es que es 100% algodón, así que también será muy agradable en contacto con la piel.
Yo he tenido blusas con esta textura y se sienten agradables, frescas y desenfadadas. Ya la puedes comprar en la web, poquitos metros de 1.50 mt de acho.
Cuéntame si ya la conocías o es muy nueva para ti aquí abajo.
Síii, fue en Manchester durante la primera revolución industrial (segunda mitad del siglo XVIII). Nació como una imitación al terciopelo que originalmente se fabricaba con seda.
De tacto suave, el cotelé (o pana en su versión lisa y no acanalada) se fabricó en algodón; pensada para uniformes de trabajadores y obreros. Este tejido era ideal para ellos por su resistencia, su bajo costo de producción y el grosor abrigado.
Desde entonces va y viene y se va adaptando a las modas. Estuvo mucho tiempo desaparecido, pero hace un par de años volvió a ser una tela de deseo en nuestro país.
Busqué incansablemente a fabricantes en Chile. Pero me contaban en las textileras que ya no existen los telares especiales para fabricarla. Así que toda la que encuentren en el mercado es importada.
Si ya estás pensando en confeccionar ropa más de otoño o invernal, tenemos unos colores preciosos en la web. No hay mucho, porque está escaso, pero estoy viendo opciones.
¿Qué te harías con cotelé? Además de ropa, también se usa en tapicería. Cuéntame aquí abajo.
Aquí les dejo las telas favoritas de mis clientas: los algodones lino (50%-50%), de 1.50 mt de ancho, que sirve para vestidos, pantalones veraniegos, ropa infantil, servilletas, accesorios, etc.
Estoy haciendo una sorpresa, que lanzaré pronto, con el color arena, y la verdad estoy encantada con la caída de la tela (en todo este tiempo no me había hecho nada con ella, salvo una funda para mi sofá).
Cuando lo planchas se siente un aroma muy particular. A naturaleza, quizá 🌾
¿Te gusta el algodón Lino? Pregúntame algo aquí abajo ☺️🙏🏽
La viscosa o rayón es una fibra artificial, creada en un laboratorio, cuya materia prima es la pulpa de madera o pelusa de algodón.
Es una de las fibras más utilizadas en la moda, ya que se siente confortable y cómoda en contacto con la piel.
Sin embargo, no es muy durable. Al mojarse se deforma y cuando se seca esa deformación puede persistir.
Tiende a encogerse progresivamente, lo que no es posible controlar con acabados especiales.
Tienes que saber que para producir viscosa se usan muchos productos tóxicos.
Además, la pulpa de madera puede provenir de bosques antiguos y amenazados, causando la deforestación y degradación.
Su producción, además, causa impacto sobre la salud de las poblaciones cercanas a las fábricas.
Y, por último, no compro telas ni ropa de viscosa por cuestiones sensoriales. Por la brillantez de algunos tejidos, los colores saturados de los estampados, la textura agradable pero a la vez escurridiza y artificial. Sigo prefiriendo las fibras naturales al momento de invertir en telas o ropa.
La gabardina es una tela tejida con el ligamento sarga, que deja una tela con espigas diagonales características.
Por eso mismo tiene derecho y revés.
Tienes que saber que hay gabardinas delgadas o gruesas, según el grosor de los hilos.
Si haces pantalones, chaquetas, vestidos estructurados, como los jumpers del colegio, ropa gruesa infantil, entre otros; tu prenda será suave, flexible y se arrugará menos que con otras telas.
Puedes encontrar gabardinas fabricadas con algodón, lana y otras fibras sintéticas.
A veces, se le hace un acabado repelente al agua y se usa para impermeables y ropa de trabajo.
¿La conocías? Cuéntame aquí abajo qué te harías con ella.
El oxford es un tejido que nace en la ciudad que le da el nombre.
Surgió como tela fina para camisas, pero su uso actual es más extendido. Todo depende del grosor y el peso de los hilos con los que se teje.
El oxford se teje con el ligamento esterilla, término que indica la forma de entrecruzar hilos del ligamento.
Por ejemplo, en telas japonesas Kokka de oxford se intercalan dos hilos verticales, es decir, la urdiembre por uno de la trama o hilos horizontales
Las telas de tejido oxford son suaves, porosas y lustrosas
Pueden ser resistentes dependiendo del gramaje y grosor de los hilos.
Sus usos van desde camisas, vestidos, blusas con los tejidos más delgados. Y vestidos y faldas, estructuradas, chaquetas, jardineras, pantalones para una versión más gruesa. También sirve para cojines, estuches, bolsas y otros accesorios de este tipo.
Las telas para ropa infantil deben ser de fibras naturales para que sean agradables a la piel. Las telas fabricadas con fibras de algodón, lino, seda, bambú son ideales para eso, siendo la más común y asequible el algodón.
Puedes encontrar el algodón con diferentes grosores y tejidos. Evita mezclas con poliéster que impiden la transpiración y tienen una sensación incómoda en contacto con la piel. Esto es importante ya que las guaguas, niñas y niños no pueden expresar lo que les molesta con precisión. Así nos adelantamos a sus necesidades.
También, haz prendas con pocas costuras y bien terminadas o que queden tapadas e intenta eliminar las etiquetas que no sean de algodón y que van en contacto directo con la piel.
Aquí te resumo algunos tejidos:
Popelinas de algodón 100%: ¡Ideal! Tiene la textura de una tela de camisa masculina (en general). Puedes hacer vestidos, jardineras, shorts, ropa liviana, blusas, camisas, baberos con capas, cubrepañal, etc. Las telas tienen un gramaje por metro cuadrado que indica la fineza de la tela. Mientras más bajo ese número más liviana y delgada será la tela.
Algodón Lino: buena caída, entramado relajado que se aprieta con los lavados . Sirve para vestidos, jardineras, shorts, camisas, blusas, faldas, cubrepañal, pantalones, etc. El lino puede ser un poco más rígido que la tela de algodón, para que tengas en cuenta.
Algodón lookalike Lino: entramado relajado. Se puede traslucir e imita al Lino 100% pero es algodón. Es muy liviana y ágil. Mismos usos que los anteriores.
Oxford delgado: tela más gruesa que la popelina (en general, pero todo depende de la tela en sí). Sirve para: jardineras, vestidos, camisas, blusas, faldas, pantalones, baberos, etc.
Oxford grueso, Gabardina y Mezclilla: Son telas con más estructructura, así que son ideales para pantalones, chaquetas, jardineras largas, vestidos estructurados (es la tela que se usa para pantalón tipo caqui de oficina).
Tejido de punto: es la tela que se usa para hacer poleras. Si son 100% algodón las puedes usar para ir en contacto directo con la piel. Es muy suave y agradable de llevar para niños y adultos. También encuentras en distintos gramajes. Puedes confeccionar: poleras, pantalones, pijamas, vestidos, faldas, shorts, baberos, cuellitos, etc.
Franela de algodón 100% tipo tejido de punto: para buzos, polerones, ropa exterior más gruesa y cómoda.
Cotelé: para prendas exteriores para proteger del frío. Ideal para pantalones, vestidos, jardineras, faldas, vestidos, chaquetas, etc.
Sabías que solo llevamos un poco más de 200 años escogiendo los colores y la ropa que nos gusta. Recién a finales del siglo XVIII se proclama la libertad en el vestir.
Hasta entonces había leyes inflexibles que establecían el tipo de ropa que se debía usar según la clase, el puesto o el oficio.
1973 fue el primer momento de nuestra historia en que las personas, ya no súbditos sino ciudadanos, podían elegir libremente cómo vestir y comprar.
Surgen, entonces, las ‘influencers’ del XIX: la realeza. Son referentes y creadores de tendencia de la época.
Y es la reina Victoria de Inglaterra la que lleva a la historia de la moda y del color un paso más allá. Se presenta a la boda de su hija con un vestido de un color original: un violeta brillante, casi eléctrico. Es el malva.
El vestido está teñido con mauveína, el primer colorante sintético de la historia. La mauveína se crea mediante procesos artificiales en un laboratorio sin recurrir a los tintes vegetales o animales.
Así, comienzan años muy vitales en el mundo de las telas y de la moda. Hay una constante innovación tecnológica, como hoy día pasa con la electrónica y el mundo digital.
(Falcinelli, R., ‘Cromorama’, Taurus, Madrid, 2019)
Te deseo unas muy buenas y rápidas soluciones para este 2021🍒. Síii, deseo que durante este año encuentres todas las soluciones que necesites para los momentos inesperados. Se trata de uno de mis mantras favoritos y lo intento aplicar rápidamente en mi vida. Así que usando mi propio consejo, te cuento que ya tengo un nombre para la tienda.
Por cierto, ninguno de los nombres que te comenté antes van. No me servían para inscribirlos en Inapi. Solo me dieron un 60% de factibilidad y preferí no gastar ni más tiempo ni dinero: debía escoger algo diferente.
Para dar con él, primero recorrí mentalmente todas las palabras que me gustan; hojeé libros de imágenes que evocaran lo que quería; busqué adjetivos en internet y me frustré mucho. A la par, iba revisando en los registros de Inapi a ver si encontraba coincidencias. Y, así, descarté lo poco que me seducía.
Durante la búsqueda apareció AMENA. Es una palabra que siempre me ha gustado. Por lo que significa y por su sonoridad. Además, cuando viví en Barcelona, mi primera compañía de teléfonos se llamaba así. La adoraba. Era cercana, jovial, fresca. Me recuerda esos primeros años de juventud viviendo sola y estudiando en otro país. La vida era un sinfín de posibilidades.
También me recordó a esa vida universitaria. Estudié Filología Hispánica en una facultad preciosa en el centro de la ciudad. Estaba encantada con mi carrera y tuve especial cariño por la literatura renacentista. Y aquí es cuando aparece el tópico literario del ‘locus amoenus’ y el nombre cobra todo el sentido.
Ese tópico hace referencia a un lugar idílico en el que sucede una historia. Belleza, paz, tranquilidad, naturaleza, conversación relajada son sinónimos de ese lugar común. Todo es ameno, agradable, delicioso, encantador.
En ese escenario paradisíaco pasan cosas que gustan y reconfortan. Todas hemos vivido algo así. Está en nuestra infancia o en algún recuerdo en el que nos sentimos seguras.
Yo recuerdo calurosas tardes de verano en casa de mi abuela. Con ella, intentaba coser en su máquina las faldas más simples y mal cortadas que he visto y que nunca usé. En esa atmósfera de relajo y calor el tiempo volaba; pero también se suspende, porque es eterno y vive en mi recuerdo.
Me pregunto si tendrá sentido. Ojalá. Y, sobre todo, espero que sea el nombre definitivo.
Por cierto, bienvenida a AMENA. Espero que te sientas en un lugar idílico al escoger las telas para realizar tus proyectos y alimentar tus futuros recuerdos.
P.D.: necesito de tu ayuda para que google conozca este nuevo nombre. Búscanos por “amena telas” o por www.amenatelas.cl y haz muchos clics para que el algoritmo se enamore de ella. Gracias ♥️🍒